Aldrich y James están de regreso y esta vez con una nueva versión de una canción clásica hecha famosa por la cantante Carrie Underwood. Esta canción es recordatorio perfecto para dejar que Dios tome el control.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?