Este pajarito azulado se ahogaba dentro de la piscina del oso en el zoológico en Budapest, Hungría. ¡Cómo reaccionó este oso es difícil de creer! ¡La compasión de Dios se ve hasta en los lugares menos esperados!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?