Esta gatita quiso que sus crías fueran a conocer por primera vez a un viejo amigo de la familia. Increíblemente este amigo es un perro, quien no pudo resistir ponerse a jugar con los pequeños felinos. Que bonitos son los animales!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?