Cuando el bebé humano de la familia se puso melindroso y exigente, este perrito sabía exactamente qué hacer. Y ver a este dedicado perro arreglar la cama para el bebé, no sólo es impresionante – ¡es sumamente precioso!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?