Ripley puede parecer como cualquier otro tucán pero a decir verdad se comporta como ningun otro tanto que parece que el creer que es un perro… Muy linda esta mascota y muy particular.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?