Este dulce gatito trató de tomar un paseo en el lugar más incómodo, y
quedo terriblemente atascado. Pero estos hombres extraordinarios fueron
tan pacientes y misericordiosos durante este rescate. ¡Dios bendiga sus
corazones bondadosos!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?