Este papá nervioso se arregla con tanto cuidado para la cita más importante de su vida familiar. Cuando unas pequeñas manitas abrieron la puerta ¡mi corazón se derritió! ¡Sólo me imagino el impacto que hará en el valor de esta preciosa!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?