La gente bondadosa de la “The Humane Society of the United States” encontró a Duffy en condiciones deplorables en un pequeño cuarto oscuro donde no podía caminar. Pero gracias al tratamiento que le dieron Duffy esta muy sano el dia de hoy.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?