Este joven soldado regresó a casa antes de lo previsto, así que decidió llegar al trabajo de su padre y así darle una muy grata y conmovedora sorpresa.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?