Hace unos 15 años esta madre perdió su anillo de bodas y a pesar de que toda la familia lo buscó por todas partes no lo hallaron, hasta que un dia su esposo lo encontró y se lo devolvió de una manera muy especial.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?