La presentación de Mateo Schuler de la canción Aleluya sorprendió al público. ¡Dios le dio el don de una hermosa voz y su interpretación nos pone piel de gallina!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?