Este tierno perrito no quiere dejar su tienda favorita y cuando le ponen su correa para salir, se tira al suelo y se pone a hacer todo un circo para que lo dejen quedarse unos minutos mas. ¡Qué lindo!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?