Una familia tomó unas vacaciones en la nieve para ver qué hacía su pequeña bebé con la dona para resbalarse. Pero quién se robó la atención y risas de todos fue la mascota que se arrastró por toda la nieve como todo un pingüino.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?