Cuando le dijeron a este cachorro que iban a salir a caminar al parque no pudo contener la emoción, cosa que dejó muy en claro durante todo el trayecto en el carro.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?