Brandy es un perrito pug que disfruta mucho pasar tiempo surfeando las olas en la playa y además lo hace como todo un profesional. ¿Quien más quiere aprender a surfear?
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?