Qué impresión nos da el entender las cosas más naturales cuando somo niños. Este pequeñín acaba de descubrir su propia sombra de una manera bastante simpática y tierna.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?