Cuando esta adorable pareja salió a la pista de baile al son de la música swing, nadie se imaginó ver tales acrobacias y agilidad. Lo que nos demuestra que la edad no es una escusa sino una razon para disfrutar de la vida!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?