La pequeña Maromas Rollie acaba de recibir un juguete nuevo y está muy emocionada de jugar. ¡Y cuando la vea dar vueltas se sorprenderá por lo linda que es!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?