“Toma Mi Corazón” de Lilly Goodman le animará para pedirle a Dios que use su vida. Dios no ve su tamaño ni estatura, sino que ve el corazón. ¡Deje que Dios moldee su vida para convertirse en un instrumento para Él!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?