Paseando por el bosque estos dos muchachos se toparon con un venado atorado en las orillas del rio, así que decidieron actuar y rescatar al asustado animal quien de inmediato salio corriendo por todo el bosque.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?