Mientras pedían dulces en halloween, este niño fue tomado por sorpresa y asustado por una decoración automática, por suerte su hermanita menor estuvo ahí para ayudarlo y para darle a esa decoración su merecido!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?