Garce Vanderwaal es una peruqeña de apenas doce años que tiene un talento casi unico entre personas de su edad. Al tocar su ukelele y cantar la canción que ella misma compuso todos en el auditorio se quedaron con la boca abierta.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?