No hay duda de que Dios le dio a Lexi Walker un regalo. ¡Pero cuando la escuche cantar el himno nacional le dará escalofríos! ¡Todavía no puedo creer que ella tenga sólo 12 años de edad! Guau.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?