Todos los jueces junto con la audiencia entera dudaron y se rieron de este muchacho solo por su apariancia, hasta que fue su tiempo de cantar y las risas rapidamente se tornaron en ovaciones!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?