Este muchacho es considerado como uno de los mejores en su deporte y lo comprueba al mostrar sus habilidades delante de la gente en una alberca generadora de olas.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?