Éste amiguito descubrió que podia levantar sus cejas y hacer caras enfrente del espejo así que no pudo parar de jugar y hacer muecas por un buen rato frente a sus padres que se divirtieron tanto como él!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?