Muchas mamás pasan los momentos previos al nacimiento de sus hijos en reposo, pero esta madre no es como todas las demas, ella prefiere bailar un poco para relajar el cuerpo y la mente.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?