Pensé que este sería un momento típico de padre e hija, pero cuando el video se adelanto unos cuanto años me di cuenta que se trataba de más que un solo momento.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?