Estos chivatos ya tienen sus piyamas puestas pero aun no están listos para ir a dormir. ¡Tiene que ver lo emocionados que están con su nueva ropa! Le dará mucha ternura. ¡Comparta y haga sonreír a alguien!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?