Este lobo joven fue encontrado en un rio a punto de ahogarse en las aguas heladas, pero por suerte este grupo de buenas y valientes personas hicieron todo lo posible por devolverle la vida.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?