Los gatos son un pequeño regalo del cielo. ¡Su comportamiento excéntrico nunca se vio tan chistoso como cuando este hombre humorista trató de imitarlos!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?