¡Cuando esta preciosa niña de las flores se puso demasiado nerviosa para caminar por el pasillo, su papá hizo la cosa más dulce! ¡Buena forma de improvisar, papá! ¡Oh cielos, no puedo parar de reír!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?