Levante su voz junto con Abel Zavala y adore a Dios con palabras de verdad. Él nunca se cansa de escuchar de usted. ¡Entregue su vida en adoración y sienta el deleite de Dios!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?