Debido a su corta visión, la pequeña Piper no había podido ver a su mamá o papá sino hasta que le dieron unos lentes especiales. Su reacción no tiene igual!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?