Este muchachito acaba de convertirse en hermano mayor e inmediatamente se ha puesto a cuidar de ella y no sólo eso, sino que también le canta para arrullarla y cuidarla.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?