Esta pequeñita en verdad quiere a su hermano, solo mira lo emocionada que se pone al ver que su hermano va llegando en el camion de la escuela. Las cosas mas bonitas a veces pueden ser tan simples.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?