Estos dos gemelos bebés de tan solo 8 meses de edad estaban jugando con sus juguetes cuando se percataron que su papá acababa de de entrar al cuarto por le que no pudieron dejar de sonreír y saltar! Que lindos y tiernos gemelitos!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?