Ella amaneció con muchas energias y ganas de cantar en su casa, asique agarró el teléfono celular para grabar su canción, pero su mascota no amaenció con las mismas ganas de escucharla cantar otra vez…. ¡que simpatico!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?