El lugar favorito para descansar de este gatito es sobre la cara de su dueño, asi que no importa cuantas veces muevan su pata… el gato persistente la vuelve a poner en su lugar.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?