La gatita, Dorina, se quedó sola por un tiempo cuando su dueño se fue de vacaciones asi que cuando regreso no lo dejó solo ni siquiera cuando él dormía solo quería abrazarlo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?