Este gran proyecto tomó catorce años en ser terminado pero el resultado es increible. Podemos ver como pasa el tiempo y como una bebita pasa de recien nacida a tener catorce años en tan solo unos minutos.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?