Cuando un cantante comenzó a cantar “Oh Happy Day” en medio de un centro comercial en Alemania la gente no sabia que estaba pasando, pero segundos despues aparecieron más cantantes y juntos pusieron a todos los presentes a cantar junto con ellos.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?