Aunque un poco dificil, este video es verdaderamente conmovedor al ver que la mascota de este hombre estuvo presente hasta el último aliento de su dueño y mejor amigo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?