Estos dos cachorros se encontraron uno al otro mientras trataban de sobrevivir en las calles. Y su vínculo es realmente irrompible. Su rescate no es sólo una historia de esperanza, ¡sino de amor y amistad verdadera! Ay, mi corazón.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?