Finn era sólo un pequeño cachorro y ya había tenido una vida traumante. Su escondite al lado del ferrocarril hizo este rescate aun más peligroso. ¡Pero esto tiene final MÁS LINDO!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?