Las criaturas de Dios son verdaderamente increíbles. Mire como este talentoso perro entiende a su dueño perfectamente. Mire como mueve su cola de felicidad por sus trucos, ¡está tan orgulloso de sí mismo!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?