Este pequeño alumno tiene una bendición enorme y divertida que le espera de regreso a casa cada día. Seguramente es el mejor momento del día para su mascota también. ¡Los animales son una bendición de Dios!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?