La pequeña Avery quiso ir a pescar con su papá asi que agarro su caña de juguete y se puso a pescar. De Repente la pequeña pescó un bagre y no pudo contener su emoción y orgullo!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?