Estas gemelitas tan lindas hacen que su pobre papá tenga que trabajar el doble para poder hacer el desayuno y para poder mantenerlas entretenidas al mismo tiempo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?