Nick Vujicic nació sin brazos y sin piernas, pero Dios le dio una determinación extraordinaria y un corazón de oro que transforma todo lo que toca. Su sonrisa al final le derretirá. ¡Usted nunca antes ha visto un videoclip cómo este!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?